¿Cómo llevar a un recién nacido en un fular de forma segura? Guía completa para padres

¿Cómo llevar a un recién nacido en un fular de forma segura? Guía completa para padres

¿Es seguro llevar a un recién nacido en un fular?

Sí, llevar a un recién nacido en un fular es seguro siempre que el fular esté bien anudado y ajustado, y que el bebé esté colocado en la posición adecuada.
Los fulares Little Frog están confeccionados con tejidos certificados Oeko-Tex Standard 100, libres de sustancias nocivas, y permiten una colocación ergonómica – con soporte para la cabeza, la columna y las caderas.
Puntos clave: espalda en curva natural (letra C), piernas en posición de ranita / M y vías respiratorias despejadas.
Recuerda también:

  • llevar al bebé a la altura del beso – su cabeza debe quedar cerca de la barbilla del adulto,

  • comprobar que la barbilla no repose sobre el pecho, para garantizar una respiración libre,

  • usar nudos recomendados para recién nacidos (p. ej. canguro, bolsillo).

Un fular bien anudado no solo es seguro, sino que fortalece el vínculo, regula la temperatura corporal del bebé y le proporciona una sensación de seguridad similar a los brazos del padre o la madre.

 

¿Cómo colocar correctamente al bebé para cuidar caderas y columna?

El bebé debe colocarse de manera que su postura imite la posición natural que adopta en los brazos de sus padres.
Principios esenciales:

  • Posición de ranita (M) – rodillas más altas que el trasero, muslos ligeramente abiertos, pies hacia afuera,

  • Columna en curva natural (C) – la espalda debe formar un arco suave,

  • Altura del beso – la cabeza del bebé a la altura del pecho del adulto, para poder besarlo sin inclinarse,

  • Sujeción completa – la tela debe estar bien tensada desde la nuca hasta debajo del trasero y las corvas,

  • Vías respiratorias despejadas – cara siempre visible, nariz y boca libres, barbilla ligeramente separada del pecho,

  • Estabilización de la cabeza – en recién nacidos, el borde superior debe sostener suavemente el cuello sin presionar.

Esta colocación favorece el desarrollo sano de las caderas y la columna según las recomendaciones de ortopedas y organizaciones como el International Hip Dysplasia Institute.
Además garantiza seguridad y confort gracias a una distribución equilibrada del peso en hombros y caderas.

 

¿El fular favorece el desarrollo correcto de las caderas?

Sí. Un fular bien anudado mantiene al bebé en la posición natural M (ranita), con las rodillas más altas que el trasero y los muslos suavemente abiertos.
Esta postura:

  • favorece la correcta formación de la cavidad de la cadera,

  • está recomendada por ortopedas y el International Hip Dysplasia Institute para prevenir la displasia de cadera,

  • ofrece soporte uniforme en los muslos a lo largo de toda su extensión, sin presión sobre el perineo ni la columna,

  • permite al bebé mover libremente las piernas y desarrollar de forma natural las articulaciones.

Llevar en esta posición no solo cuida la salud de las caderas, sino que también aporta al bebé seguridad y cercanía en los primeros meses de vida.

 

¿Se puede usar un fular desde los primeros días?

Sí. El fular es seguro desde el nacimiento si el bebé está sano y no existen contraindicaciones médicas.
Lo ideal es elegir un fular tejido suave o un fular elástico que se adapte al cuerpo del bebé y del adulto, y aprender un nudo básico – por ejemplo, Cruz Envuelta o Canguro (consulta la guía de nudos).

  • fortalece el vínculo emocional,

  • ayuda a regular la temperatura corporal y la respiración,

  • facilita la lactancia y calma al bebé, especialmente en las primeras semanas,

  • da al adulto manos libres para atender mejor las necesidades del recién nacido.

Usa las instrucciones de anudado o la ayuda de una asesora de porteo para asegurar una posición correcta y cómoda desde el principio.

 

¿Cuánto tiempo se puede portear cada día?

No existe un límite fijo: puedes llevar a tu bebé todo el tiempo que sea cómodo para ambos.
Es importante:

  • hacer pausas para amamantar, cambiar y recolocar,

  • revisar con frecuencia las vías respiratorias y evitar el sobrecalentamiento,

  • adaptar el tiempo de porteo a las necesidades del bebé y tu propio bienestar.

Un fular bien ajustado distribuye el peso de forma uniforme, lo que permite portear varias horas al día sin sobrecargar la espalda.
Muchos padres lo utilizan en distintos momentos – paseos, siestas, tareas domésticas – como una extensión natural del contacto.

 

¿Ayuda el porteo con cólicos y reflujo?

Sí. La cercanía, el calor y el movimiento suave del fular pueden aliviar los cólicos, calmar al bebé y ayudarle a dormirse.
Llevar en posición vertical también favorece la digestión y puede reducir el reflujo al facilitar el paso de la leche y evitar regurgitaciones.

Ten en cuenta:

  • cada bebé reacciona de forma individual,

  • es esencial un anudado correcto con soporte de cabeza y vías respiratorias libres,

  • en caso de síntomas intensos, consulta siempre con el pediatra.

El porteo no sustituye un tratamiento médico, pero puede ser un valioso apoyo en el día a día, ofreciendo seguridad y consuelo.

 

¿Desde cuándo se puede portear a la espalda?

El porteo a la espalda es posible cuando:

  • el bebé sostiene bien la cabeza (normalmente a partir de los 4–6 meses),

  • el adulto domina los nudos frontales y se siente seguro.

Los nudos a la espalda – como la mochila simple – son especialmente cómodos con bebés mayores porque:

  • distribuyen mejor el peso en espalda y caderas,

  • permiten que el bebé observe el entorno por encima del hombro,

  • dan más libertad de movimiento al adulto durante las tareas diarias o los paseos largos.

Consejo de seguridad:
Realiza los primeros intentos de porteo a la espalda con una asesora de porteo o en presencia de otra persona.
Un espejo ayuda a comprobar que el fular esté bien ajustado y dé soporte en toda su longitud.

 

¿El fular sobrecarga la espalda del adulto?

Un fular correctamente anudado no sobrecarga la espalda – al contrario, ayuda a distribuir el peso del bebé sobre hombros, espalda y caderas.
Llevar en fular es mucho más cómodo que sostener al bebé en brazos durante largos periodos, ya que la tela actúa como un “soporte natural”, favorece una postura correcta y reduce la tensión lumbar.

Un buen ajuste y reparto de la tela aumenta el confort incluso en porteo prolongado.
Muchos padres confirman que un fular bien elegido permite disfrutar del contacto sin sensación de sobrecarga.

Consejo:
Elige la talla de fular adecuada y aprende varios nudos (p. ej. Cruz doble o Canguro) para un ajuste perfecto y una distribución óptima del peso.

 

¿Se puede amamantar en el fular o en la mochila Little Frog?

Sí. Amamantar en un fular o en una mochila Little Frog es posible y práctico, especialmente en posición vertical.
Solo hay que aflojar ligeramente el fular o los tirantes de la mochila para colocar al bebé a la altura del pecho y permitirle un acceso cómodo.

Durante la lactancia recuerda:

  • Mantén las vías respiratorias despejadas – rostro del bebé visible, nariz y boca libres,

  • Sujeta la cabeza y la espalda para mantener una posición estable y ergonómica,

  • Después de amamantar vuelve a tensar el fular para asegurar una sujeción correcta.

Amamantar en el fular permite alimentar de forma discreta durante paseos, viajes o en lugares públicos, manteniendo al mismo tiempo cercanía y seguridad.
Consejo: los nudos más prácticos para amamantar son por ejemplo doble cruz o ring sling, que permiten aflojar y tensar rápidamente sin deshacer el nudo.

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